Como todos sabéis, desde hace unos días, el Instituto Secular "Hijas de Natividad de María" ha precisado a nuestra querida Ángeles para dirigir el colegio "Nuestra Señora del Rosario" de Arzúa, en La Coruña. Por tal motivo ha tenido que incorporarse a la dirección de ese centro educativo y dejar Valdepeñas. No obstante, nos consta que seguimos estando en su corazón y en su pensamiento y que ella continuará ayudándonos desde la distancia y desde la cercanía de alguna visita que, sin duda, vendrá a hacernos.
Con esta primera entrega de nuestro blog en el curso que estamos iniciando, queremos rendirle un pequeño y sentido homenaje por su forma de ser, por su labor al frente de la Asociación y del Centro Hijas de Natividad de María, por la huella que nos ha dejado -personal y colectivamente- y por la multitud de ocasiones en que la buscamos encontrándola siempre atenta y dispuesta a echarnos una mano.
Gracias Ángeles, querida amiga, por estar en nuestras celebraciones y alegrías y por promoverlas. Gracias también por acompañarnos en nuestras tristezas. Gracias.
Gracias Ángeles, querida "nati", por el bien que "orquestaste" en torno a quienes nos necesitaron y nos seguirán necesitando. Gracias.
Gracias Ángeles, querida directora, por todos los proyectos que impulsaste desde vuestra llegada a Valdepeñas allá por el año 2.002. Gracias.
Gracias Ángeles, querida maestra, por haber procurado siempre sumar voluntades, esfuerzos y consensos por el bien de aquellos que llamaban a nuestra puerta. Gracias.
Gracias Ángeles, querida angelote, por haber puesto el mejor rostro a ese amable Niño de Atocha que llegó con vosotras a Valdepeñas y que por aquí anda haciendo el bien entre otros niños como él. Gracias.
Y para terminar este entrañable recuerdo, queremos dejarte un vídeomontaje que ha preparado nuestro querido amigo Fran que, como sabes, es un verdadero mago de la tecnología, de la ilusión de nuestros chicos y del amor de un auténtico hombre de Dios.
Recuerda que te queremos y que te deseamos las mayores venturas personales y profesionales en tu nuevo destino.
Y no te enfades por este gesto nuestro -que te conocemos- porque no lo hemos hecho para que tú lo apruebes o porque tú lo precises sino porque lo necesitábamos nosotros.
Recibe nuestro más fraternal beso y abrazo.